Su viaje comienza con un pintoresco recorrido por el valle del Neretva, que le llevará hasta las cascadas de Kravice, en el río Trebižat. Este oasis natural de cascadas y pozas cristalinas está rodeado de vegetación en primavera, mientras que en verano invita a nadar y relajarse en sus refrescantes aguas.
Desde allí, continúe hasta la histórica ciudad de Mostar. Famosa por su Stari Most (Puente Viejo), declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Mostar es una mezcla de influencias orientales y occidentales. Pasee por sus calles adoquinadas, explore coloridos bazares, contemple arquitectura de la época otomana y empápese del ambiente de este cruce de culturas.
La experiencia concluye en Ston, sede de uno de los sistemas de murallas medievales más largos de Europa, con más de cinco kilómetros de extensión. Descubra la historia y la importancia estratégica de la ciudad, y visite las salinas, donde la producción tradicional de sal ha marcado la vida y la prosperidad locales durante siglos.