Te espera un día dedicado a la kasbah de Agadir, al teleférico y a las alfombras en esta visita privada que recorre el corazón cultural de esta ciudad, desde la fortaleza en lo alto de la colina hasta el zoco. Comenzarás con unas vistas que abarcan las extensas casas encaladas, el puerto deportivo repleto de yates y la curva de la playa donde la bahía de Agadir se une al océano Atlántico. Pero, como explica la guía local, Amina:«La vista más emblemática es, sin duda, la inscripción árabe “Dios, Patria, Rey” escrita con piedras blancas en la ladera situada bajo la kasbah. Es un lema no oficial de Marruecos, que refleja la fe y el patriotismo del país».
El moderno teleférico te llevará 236 metros cuesta arriba desde la estación del puerto deportivo hasta la kasbah de Agadir Oufella. Es un trayecto de seis minutos en cada sentido, así que tendrás tiempo de coger la cámara y disfrutar de las vistas. Una vez arriba, tu guía te mostrará esta fortaleza, que resurge como el ave fénix y que se ha visto obligada a renacer dos veces tras los terremotos que devastaron las estructuras originales en 1755 y 1960. De vuelta en la ciudad, tu siguiente parada es la cooperativa del argán. Aquí descubrirás los secretos que se esconden tras la producción del auténtico aceite de argán ecológico, un ingrediente básico en la cocina y la cosmética locales.
La última parte del día la dedicarás a visitar uno de los mercados más grandes de Marruecos, el Souk El Had. No te dejes intimidar por sus 6.000 tiendas y puestos: es un laberinto, pero tu guía local será tu mejor aliado aquí. Te ayudará a abrirte paso por los estrechos callejones repletos de una mezcla de coloridas cerámicas, faroles, alfombras y mucho más. Tómate tu tiempo para disfrutar del ambiente bullicioso, respira el aroma a menta fresca y comino y haz una pausa para tomarte una taza de té antes de hacer como los lugareños y unirte al regateo.