Rodeada de montañas y del Mediterráneo, la Costa Blanca es mucho más que sus playas. Esta excursión de día completo recorre las carreteras que conectan sus pueblos y paisajes, descubriendo un ritmo de vida más pausado a través de puertos de montaña, huertos de cítricos y miradores costeros.
La primera parada es Polop, donde dispondrás de tiempo libre para pasear por sus tranquilas calles y empaparte de su carácter local. Visita la Plaza de los Chorros, rodeada por una larga fuente semicircular en la que 221 chorros independientes proporcionan agua fresca y potable, o entra en el Museo Costa Mágica para ver detalladas recreaciones en miniatura de algunos de los monumentos más conocidos de la región.
En Altea, las casas encaladas, las calles de guijarros y la iglesia de cúpula azul crean el escenario perfecto para una tarde relajada. Con unas dos horas de tiempo libre, podrás disfrutar de la comida, curiosear por las boutiques locales o, simplemente, contemplar las vistas del Mediterráneo antes de regresar a Benidorm.