Prepárate para viajar en el tiempo al dejar atrás Edimburgo y dirigirte a Culross. Quizá reconozcas este pueblo del siglo XVI como la localidad ficticia de Cranesmuir, y tendrás tiempo para visitar el jardín de hierbas de Claire, explorar el palacio y pasear por sus antiguas calles mientras imaginas cómo era la vida hace 400 años.
A continuación, es hora de seguir hacia el castillo de Doune o, como se conoce en Outlander, el castillo de Leoch. Este formidable edificio te permite conocer las condiciones de vida de un conde en el siglo XIV y, durante tu visita, podrás aprender más con la ayuda de una audioguía. Tu siguiente parada será el Palacio de Linlithgow, donde podrás disfrutar de las impresionantes vistas del puente de Forth, hacer un pícnic junto al lago y explorar las ruinas del lugar de nacimiento de María Estuardo, reina de Escocia.
A continuación, te dirigirás al impresionante castillo de Blackness, que guarda un parecido sorprendente con un barco gigante de piedra, y luego visitarás el castillo de Midhope. Por desgracia, los visitantes no pueden entrar en el castillo, pero la preciosa casa de Jamie en Lallybroch sigue siendo una parada fotográfica imprescindible para cualquier fan de la serie.