Esta ruta, que comienza en la estación de tren de Lugano, recorre la ciudad y bordea las orillas del lago de Lugano en dirección a Gandria, combinando espacios urbanos con paisajes lacustres y entornos naturales. El recorrido permite descubrir una faceta más tranquila de Lugano, donde la conexión entre la ciudad y el lago marca el ritmo de la vida cotidiana.
A lo largo del camino, los senderos, las zonas ribereñas y las vistas desde las laderas reflejan el carácter de la región y sus influencias mediterráneas. La transición del bullicioso centro de la ciudad al ambiente de pueblo histórico de Gandria crea una experiencia variada que destaca tanto la naturaleza como el patrimonio local.
Este recorrido ofrece un cambio gradual de ritmo, pasando del nudo de comunicaciones y las zonas culturales de Lugano a uno de los pueblos lacustres más tradicionales de la región.