El Monte Moisés y el Monasterio de Santa Catalina son dos lugares de interés, y las majestuosas montañas que los rodean resumen a la perfección la magia y la diversidad de la región del Sinaí. No cabe duda de que la pura magnificencia de este lugar y su aislamiento de la vida cotidiana han inspirado a personas de todas las religiones.
Saldrás de Sharm El Sheikh y Dahab por la tarde y viajarás en coche durante unas 3 horas hasta las faldas del Monte Moisés, donde, según la tradición, Moisés recibió los 10 mandamientos. Con la ayuda de tu guía beduino, subirás hasta la cima a tiempo para contemplar un magnífico amanecer. La subida dura unas dos horas y media y hay algunos puestos a lo largo del camino donde podrás comprar comida, agua y bebidas calientes.
Tras la subida y un descanso para contemplar cómo comienza ese hermoso día, es hora de descender y desayunar en un restaurante local cerca del Monasterio de Santa Catalina. A continuación, aprovecha la oportunidad para visitar el monasterio. Este impresionante lugar sagrado fue construido por orden del emperador romano Justiniano entre los años 527 y 265 d. C. Se dice que Moisés habló con Dios en el milagro de la zarza ardiente, situado en el interior del monasterio. El propio monasterio constituye un espectacular escenario natural que alberga obras de arte multiculturales de incalculable valor, como mosaicos árabes, iconos griegos y rusos, y pinturas al óleo. Tras la visita, el autobús te llevará de vuelta a tu alojamiento en Dahab y Sharm El Sheikh.